Si nos toca la lotería, seguramente una de las primeras cosas que queremos hacer es ir de vacaciones y si somos los ganadores de un bote millonario, dejar de trabajar -al menos en la empresa actual-.

Sin embargo, varios estudios realizados por Cátenon, Camelot y Oxford Economics han demostrado que entre un 15 y un 20% de los ganadores de lotería, también optan por invertir una parte de ese premio en montar su propia empresa. Y es que ese dinero que les ha llegado por puro azar, también les hace replantearse su vida laboral y dar el paso para comenzar un proyecto que, de no haber conseguido ese dinero, les sería imposible llevar a cabo.

3 ganadores de lotería que decidieron emprender

  • Louise White montó su propia heladería

Ganadores de lotería que invierten en su empresa

Con 81 años ganó en 2012 más de 336 millones de dólares en la Powerball de Estados Unidos. Públicamente reconoció que había comprado el boleto justo después de comerse un helado y este fue motivo más que suficiente para montar su propia heladería «The Rainbow Sherbert Trust». Le puso el mismo nombre que el helado que se había comido porque esperaba que ese negocio le propiciase a su familia heredera la misma suerte que ella tuvo en su día.

  • John Cutey creó su propio parque acuático

Su sueño siempre fue tener su propio negocio y dedicaba mucha parte de su tiempo en buscar financiación. Su escaso éxito le llevó a jugar un boleto de Mega Millions y acabó ganando 28,7 millones de dólares en 2011 con sus compañeros de trabajo.

Gracias a ese dinero comenzó a involucrarse en nuevos proyectos, entre los que destaca el parque acuátivo «Spray Park» en Green Island, Nueva York. Este se lo dedicó a sus padres y a sus suegros.

  • Thea y Paul Bristow se convirtieron en propietarios de un equipo de fútbol

En 2004, ganaron unos 18 millones de euros en la Lotería Nacional de Reino Unido. Paul era seguidor del equipo Torquay United, que en ese momento estaba pasando apuros económicos, y convenció a su mujer para comprarlo. Paul falleció en 2010 a causa de la diabetes y Thea pasó  a ser una de las primeras mujeres propietarias de un club de fútbol.

Con el tiempo Thea ha reconocido que en ese momento “No sabía lo que hacer, pero el club me pidió que me quedase” y con el tiempo ha invertido en terrenos y viviendas cerca del estadio del Torquay.

Y tú, ¿invertirías en crear tu propia empresa si te tocase la lotería?

En cualquier caso, ¡mucha suerte!