El dinero no compra amor y esto mismo fue lo que aprendió sobre la felicidad el inglés Roy Gibner, quien en 1998 ganó un premio de 9 millones de euros gracias a un boleto de lotería. Durante muchos años Roy se dedicó a vivir una vida llena de lujo después de ganar la lotería: mansiones millonarias, viajes a increíbles destinos, coches de alta gama… Hasta compró un caballo de carreras. Pensando que así podría ‘suplir’ la falta de amor que…