Andrew Clark un constructor inglés jamás imaginó cómo cambió su suerte. Tanta era la poca fe de pensar que algún día le tocaría la lotería que pasó dos meses con el boleto sin saber que era el ganador de 76 millones en Euromillones. Andrew, tenía la costumbre de dejar sus boletos en la luna de su furgoneta, y así fue como estuvo su boleto durante dos meses, a la vista de cualquier viandante que podría haber comprobado que su combinación…